El sector de la limpieza está bajo una presión económica considerable. Esto tiene varias causas. Por un lado, las condiciones laborales en el sector son difíciles en comparación con otros ámbitos:
- El trabajo en la limpieza de edificios requiere un esfuerzo físico considerable.
- Los lugares de trabajo y las tareas son variables.
- Los horarios de trabajo suelen ser en los márgenes del día, es decir, muy temprano por la mañana o solo por la noche. Esto dificulta la conciliación entre trabajo y familia.
- La pandemia de COVID-19 ha complicado aún más las condiciones de limpieza.
- El salario mínimo legal en la limpieza de edificios es también bastante bajo, con solo 13 € / hora (desde octubre de 2022).
Todos estos factores conducen a una alta rotación de personal cualificado. La consecuencia: falta de personal. A esto se suma la interminable guerra de precios. Los clientes no quieren gastar mucho dinero en tareas de limpieza en sus empresas y por eso a menudo las externalizan. Quieren ahorrar lo máximo posible en la limpieza de edificios.
Esta creciente presión de costos por parte de los clientes, junto con las constantes exigencias de calidad, genera una enorme presión de tiempo para las empresas de limpieza. Además, se exige una documentación detallada de la limpieza realizada. Pero la competencia es fuerte, por lo que generalmente el contrato se lo lleva la empresa de limpieza más económica.
Los salarios mínimos más altos y el aumento de los costos de materiales y energía refuerzan este efecto. Por esta razón, es casi inevitable que en 2022 se produzcan aumentos de precios para los clientes.
¿No les queda a las empresas de limpieza más opción que ahorrar en el personal o reducir el tiempo asignado para las tareas, disminuyendo así la calidad, solo para mantenerse asequibles? Le explicamos con qué otras medidas para aumentar la eficiencia puede ser posible conciliar tiempo, calidad y costos.
Soluciones inteligentes para un flujo de trabajo sin problemas
Dado que el sector de la limpieza enfrenta una enorme escasez de personal cualificado, es necesaria una planificación eficiente y una Gestión especialmente importante para los empleados. Con soluciones digitales se pueden optimizar los procesos de trabajo y crear ventajas competitivas frente a la competencia. Así, las empresas pueden ahorrar tiempo y dinero.
Nuevos sistemas de planificación de recursos facilitan asignar empleados y equipos al lugar adecuado. Esto mantiene la planificación flexible y permite responder de forma espontánea a nuevas solicitudes de clientes. Se puede seguir cumpliendo con el estándar de calidad, ya que las listas detalladas de tareas reducen la probabilidad de que algo se olvide.
Además, los empleados pueden documentar su rendimiento de limpieza mediante una app y registrar fácilmente sus pausas gracias a las tecnologías digitales. Así, los horarios de trabajo permanecen transparentes y la empresa de limpieza puede planificar mejor las futuras tareas. También se reduce el esfuerzo de planificación y administración. La recopilación de datos es además menos propensa a errores, ya que se elimina la entrada manual con papel y lápiz.
Descubra cómo las empresas de limpieza pueden beneficiarse de la digitalización en la limpieza de edificios.
Los robots de limpieza asumen tareas monótonas
Ya sea en grandes oficinas o en instalaciones públicas, los robots de limpieza ahora apoyan con mucho éxito a sus compañeros humanos en la limpieza profesional de edificios. Los llamados “Cobots” (robots colaborativos) pueden realizar una limpieza automatizada y precisa del suelo. Varios Cobots se pueden conectar en red, de modo que el trabajo se puede dividir en áreas más grandes o en varios pisos. De esta manera, los trabajos monótonos pueden ser asumidos por los asistentes mecánicos y los profesionales disponen de más tiempo para tareas desafiantes. Con las nuevas capacidades creadas, también se puede compensar la escasez de personal.
El trabajo de un robot de limpieza es tan eficiente y el ahorro de tiempo tan grande que la inversión suele amortizarse en poco tiempo.
Limpieza sostenible de edificios
Para aumentar aún más la rentabilidad, también es necesario Consumo de energía y recursos un buen punto de partida, tanto en la propia sede como en el cliente y en el trayecto entre ambos. Primero se debe determinar y analizar el consumo energético propio. Un seguimiento regular Contabilidad energética es una herramienta útil para identificar potenciales de ahorro y también para crear mayor conciencia entre los empleados sobre una forma de trabajo que ahorre energía.
La adquisición de máquinas de limpieza de bajo consumo energético puede ser un paso en la dirección correcta. Equipos que consumen mucha energía, como aspiradoras o máquinas de un disco, deberían ser reemplazados por equipos modernos y eficientes, como por ejemplo los cobots.
También se debe reducir al mínimo el uso de productos químicos de limpieza. Al usar detergentes ecológicos como alternativa, no solo se evita la contaminación del agua potable, sino que también se beneficia al medio ambiente. Los equipos y métodos de limpieza que ahorran agua refuerzan este efecto y fomentan un uso eficiente de los recursos. Estas medidas no solo son rentables para el medio ambiente y las empresas de limpieza. El compromiso sostenible suele causar una buena impresión en el cliente.
Conclusión: Más eficiencia para enfrentar la presión de costos
El sector de la limpieza enfrenta una enorme presión para ser rentable. Quienes quieran mantenerse competitivos deben trabajar de manera más eficiente. Pero en lugar de recortar en el personal o la calidad, existen otras medidas complementarias para afrontar los desarrollos actuales.
Con la implementación de soluciones digitales, los procesos de trabajo pueden planificarse y gestionarse de la manera más eficiente posible. La captura digital de rendimiento y trabajo ahorra tiempo y dinero, y además garantiza transparencia entre la empresa de limpieza y sus clientes.
Los robots de limpieza apoyan a los profesionales en su trabajo al encargarse de tareas monótonas. Reducen la presión temporal sobre los empleados, permitiéndoles concentrarse en tareas más importantes y ofrecer un rendimiento de mayor calidad. Al mismo tiempo, se ahorra tiempo y dinero.
Además, un enfoque sostenible reduce el consumo de energía y recursos. Esto no solo protege el medio ambiente, sino que también reduce los costos.
Todas estas medidas para aumentar la eficiencia ayudan a gestionar mejor el tiempo, la calidad y los costos, y así aliviar la presión del sector.
